martes, 19 de enero de 2016

Delantero sí, delantero no

Con la salida de Immobile de la plantilla, nos quedamos con solo dos delanteros centro en el primer equipo. El italiano a tenido una escasa participación en la media temporada que ha pasado en la entidad de Nervión, lo que hace cuestionarnos si es realmente necesaria la incorporación de un tercer delantero o no.

Hay motivos que nos llevan a pensar que es muy probable la llegada de un nuevo jugador de ataque. La presencia en las tres competiciones y el bajo rendimiento de Fernando Llorente, dejan a Gameiro como único delantero de garantías del Sevilla para afrontar lo que queda de temporada. Si a eso sumamos los habituales problemas musculares del francés, Monchi tiene que traer un delantero que mantenga el nivel y aumente la competitividad.

También es cierto que en la fecha que estamos, todo hace indicar que no vendrá nadie a reemplazar a Ciro. El sistema empleado por Unai en el que solo aparece un punta y los pocos minutos incluso del segundo delantero hacen que sea muy difícil ver una nueva cara en la delantera sevillista. A ello hay que añadir la reciente renovación de Juan Muñoz, lo que serviría como comodín a Emery en caso de algún contratiempo.

El mercado invernal ofrece muy pocas oportunidades de incorporar jugadores a buen precio y con una rápida integración, ya que no se dispone de pretemporada.

El tiempo nos dirá si era necesario o no haber reforzado la delantera.

domingo, 10 de enero de 2016

Estrellas estrelladas

Actualmente el Sevilla F.C cuenta con un gran entrenador como es Unay Emey. El vasco ha sido capaz de sacar el rendimiento de jugadores como Banega, que venía con la losa de ser un jugador polémico y poco trabajador. También consiguió la temporada pasada reconvertir a Aleix Vidal en lateral derecho, haciendo que el ya ex sevillista fuese un estilete por la banda.

El perfil de los jugadores que quiere Emery es muy claro; jugadores con sacrificio y que se vacían en el campo. De ahí la titularidad permanente de Vitolo o Krychowiak.

La asignatura pendiente de el de Hondarribia es comulgar con jugadores que vienen con la vitola de estrellas. Desde que llegase hace 3 temporadas han sido varios los jugadores que llegaron al club con el cartel de futuros cracks o estrellas del momento.  En algunos casos el tiempo le ha dado la razón como sucedió con Marko Marin. Llegó cedido por el Chelsea y fue el fichaje estrella de ese verano, pero fueron pasando los partidos y el alemán se fue esfumando y desapareciendo del 11 titular. Tres años después ha pasado por Fiorentina, Anderlecht y Besiktas, disfrutando como si de un Erasmus se tratase.
La temporada pasada el Sevilla hace de nuevo una plantilla con rostros desconocidos y otros que nos llenaron de ilusión por el cartel con el que venían. Un año después de haberlo intentado, por fin teníamos en nuestro equipo a Iago Aspas. La competencia y su relación con el entrenador hizo que el gallego pasase sin pena ni gloria por el club. Esta temporada ha vuelto a Vigo y de nuevo ha demostrado ser el pedazo de jugador que trajo Monchi.

También la temporada pasada llegaron dos jóvenes promesas de nuestro fútbol como Denis Suárez y Deulofeu. De nuevo la competencia y la falta de entendimiento con el mister hicieron que acabasen abandonando la entidad, sobre todo en el caso del catalán.

Quizás Emery en favor del mejor Banega, rehusó alinear a jugadores muy válidos y que por su condición de estrellas nunca llegaron a tener su beneplácito.

Esta misma temporada volvemos a vivir la misma situación. Immobile, Llorente y el caso flagrante de Konoplyanka. Todos ellos jugadores con cartel internacional e internacionales que vinieron en busca de minutos y se han encontrado fin de semana tras otro con el banquillo, incluso la grada.

En conclusión, Unay Emery como asignatura pendiente tiene el saber lidiar con el ego de jugadores con cartel de estrellas.